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Biblioteca Humana II : Minervas

Viernes 24/3/2017, 19 hs.
En el marco del Mes de los derechos de las mujeres en el CCE
Relatos de “Desobediencia” 

Se invita a mujeres integrantes del colectivo MINERVAS.  Colectivo que surge a mediados de 2012 como un espacio de encuentro entre compañeras de distintos ámbitos, a partir de la necesidad de pensarnos como mujeres militantes y de pensar el feminismo en las organizaciones sociales. Desde Minervas buscamos desestigmatizar la lucha de género y construir un feminismo que parta de los problemas concretos de las mujeres. En Minervas creemos que solo desde la construcción y acción colectiva podemos cambiar nuestra realidad.

¿Cómo funciona una biblioteca humana? Los usuarios que acceden a ella y en lugar de encontrar libros tradicionales hallarán personas con historias que contar y con las que se podrán sentar cara a cara durante 15 minutos, no solo para escuchar sino para dialogar.

La biblioteca humana es una experiencia que inició la ONG Stop the Violence en la ciudad danesa de Copenhague en el año 2000, dentro del Festival de Roskilde ‒uno de los mayores festivales de verano en Europa. http://humanlibrary.org/

Coordina: Hecsil Coello Millán.
Licenciada en Letras, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas, Venezuela con maestría en Lexicografía Hispánica, egresada de la Escuela de Lexicografía Hispánica de la Real Academia Española. Trabajó como editora para Santillana Venezuela, Banco Central de Venezuela y Los Libros de El Nacional. Se ha desempeñado como investigadora en la Academia Venezolana de la Lengua y en la Universidad de Bergen, Noruega. Actualmente, reside en Montevideo y se desempeña como profesora adjunta en Uruguay.

** Ver sobre Biblioteca Humana I en el CCE

Más info de minervas: https://www.facebook.com/Minervas-500119403431034/?ref=ts&fref=ts

minervascolectivodemujeres@gmail.com


El colectivo de mujeres “Minervas” surge a mediados de 2012 como un espacio de encuentro entre compañeras de distintos ámbitos y a partir de la necesidad de pensarnos como mujeres militantes y de pensar el feminismo y la lucha de clases en las organizaciones sociales. Surge también de la necesidad de reconocernos desde otro lugar, de reflexionar juntas, porque sentimos la discriminación y porque creemos que es en el intercambio con otras donde tenemos mejores posibilidades para identificar cuáles son las cadenas que nos atan. Y porque creemos que solo desde la construcción y acción colectiva podemos cambiar nuestra realidad.

Desde Minervas buscamos desestigmatizar la lucha de género y construir un feminismo arraigado en la lucha social, autónomo, combativo y clasista, que parta de los problemas concretos de las mujeres. Nos proponemos ser un espacio que convoque y organice a compañeras que no encuentran dónde canalizar sus inquietudes, para buscar juntas las herramientas necesarias para luchar contra la discriminación de género en nuestros ámbitos de inserción (laborales, gremiales, sindicales, cooperativos, etc.) y en nuestra vida cotidiana.

Consideramos que el machismo está invisibilizado en nuestras organizaciones sociales. No se lo identifica como un problema de dominación y de poder, por lo que creemos necesario trasladar nuestras preocupaciones a la interna de las organizaciones buscando combatir la reproducción de las relaciones patriarcales de
dominación. En este sentido buscamos construir un espacio que nos permita pensarnos a nosotras mismas y pensar qué tipo de organizaciones de mujeres queremos construir, a la vez que nos brinde herramientas para instalar el tema a la interna de las organizaciones populares.

Buscamos además conformar un espacio que nos permita comprender cómo se juegan las relaciones de poder de manera más sutil, para tratar de cambiar los mecanismos que nos oprimen a nivel privado y personal, haciendo de esto un problema público. A partir de esto nos proponemos tres ejes principales de trabajo:

1) Formación en el tema, anclado en la praxis, a partir de círculos de lectura, talleres de debate, y acercándonos a otras experiencias de lucha de América Latina.

2) Acciones que nos permitan instalar el tema a nivel público, con las
características antes planteadas. Esto incluye difusión callejera, actividades públicas, cine foro, tertulias, charlas, etc.

3) El espacio de encuentro, donde compartir cosas de la cotidianeidad, sentires, reflexiones, etc., a través actividades internas propias del espacio.

¿Por qué nos organizamos en un colectivo de mujeres?

Porque queremos construir un colectivo con compañeras en el que podamos crear otras formas de militancia, para romper con el modo capitalista de vivir nuestras prácticas internas de relacionamiento, generando condiciones para una sociedad nueva y antipatriarcal. Antipatriarcal, como la lucha que ha llevado a muchas mujeres de diferentes lugares y países a unirse y batallar contra la opresión, esa
que aún sentimos al caminar en las calles, la que se impone en nuestros cuerpos, escenario privilegiado donde se marcan las huellas de la dominación.
Organizarnos supone ampliar los esfuerzos y marcos de acción en términos simbólicos y materiales, nos permite avanzar en libertad en todos los planos y para todas las mujeres. Nos organizamos, porque las cadenas que nos oprimen no son solo las del capitalismo, porque hay otra dominación, más invisible y más legitimada, contra la cual también tenemos que luchar… luchar, crear poder popular!

Porque la dominación late y se respira desde la cuna y anida en nuestras relaciones cotidianas, es preciso un largo y arduo trabajo para desenmascararla. Para crear ese mundo nuevo que llevamos en nuestros corazones es preciso animarnos a mirar a la bestia de frente y liberarla de sus ataduras. Animarnos a decir, actuar, accionar y luchar por nuestras ideas en la calle, en la casa y en la cama. Porque lo personal es político y se debe entender como público. La ética pública es la política y por eso las mujeres, relegadas a lo privado, a ser objeto de, necesitamos ser sujeto.