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Igor Yebra, director del Ballet del SODRE. Un gran acierto de Julio Bocca.

25 noviembre 2017
Ricardo Ramón Jarne

Una vez más la danza española triunfa en el extranjero y es consecuencia de la seriedad de la formación en las escuelas españolas y de la profesionalidad y entrega de nuestros artistas. Ya en el XIX, la catalana Rosita Mauri fue estrella del Ballet de la Ópera de París. En el siglo XX, la maestra aragonesa María de Ávila fue la primera en sacar fuera grandes talentos: de su escuela de Zaragoza salió Ana Laguna, la estrella de la compañía sueca Cullberg Ballet; y Víctor Ullate, figura indiscutible a nivel internacional del ballet del siglo XX de Maurice Bejart. De la Escuela de Ullate han salido figuras de la talla de Lucia Lacarra, Tamara Rojo, Ángel Corella, Joaquín De Luz, Ruth Miró, Igor Yebra, María Giménez o Eduardo Lao, todos con una trayectoria internacional de primer nivel. Tamara Rojo es actualmente la directora de una de las mayores compañías europeas: el English National Ballet. Antes de llegar a la dirección su trayectoria como bailarina fue espectacular: ha sido primera bailarina en el Royal Ballet, lugar al que llegó desde el English National Ballet, donde entró en 1997. Tamara Rojo, posee, entre otros galardones, la medalla de oro de las Bellas Artes, el premio Positano Leonid Massine, el premio Benois de la Danse y el premio Príncipe de Asturias de la Danza.

Nacho Duato tiene una gran trayectoria como bailarin, en 1988 fue nombrado coreógrafo estable del Nederlands Dans Theater.  Los ballets y coreografías de Duato forman parte del repertorio de las mejores compañías internacionales, como la Cullberg Ballet, el American Ballet Theatre, el Ballet de la Ópera de París, el Ballet de la Ópera de Berlín, la Compañía de Ballet Australiano, Les Grands Ballets Canadiens, el Stuttgart Ballet, el Ballet Gulbenkian de Lisboa, el Ballet de la Ópera de Finlandia, el Ballet de San Francisco o el mismo Royal Ballet. En 1990 fue director artístico de la Compañía Nacional de Danza. Veinte años estuvo al frente de la Compañía. En 2011, Duato volvió a salir de España al aceptar ser director del ballet del Teatro Mijáilovski de San Petersburgo. Y desde 2013 el bailarín es también director del Ballet Estatal de Berlín.

Ángel Corella. Con apenas 18 años se fue a Estados Unidos, donde el español logró hacer una brillante carrera internacional, premio Benois entre otros muchos, fue primer bailarín del American Ballet Theater, actualmente   es director artístico del Pennsylvania Ballet, en Filadelfia.

Lucía Lacarra. Primera Bailarina del Ballet de la Ópera de Munich y Premio Nacional de Danza 2005, Lucía Lacarra (Zumaia, Guipúzcoa, 1975) es una de las principales figuras del ballet clásico actual a nivel mundial, tiene entre otros muchos el Premio Nijinsky y el Benois de la Danza.

Joaquín de Luz. Bailarín principal en el American Ballet Theater.

Goyo Montero. Premio Kultirpreis del estado alemán, que reconoce al bailarín y coreógrafo español su trabajo como director artístico del Ballet Staatstheater de Nuremberg desde 2008.

Y así muchos más en Sidney, en China, Rusia, Alemania, Japón, Francia etc.

IGOR YEBRA

Nacido en Bilbao, Igor Yebra recibió su formación en la Escuela de Víctor Ullate en Madrid de la mano de Karemia Moreno, ampliada posteriormente con Ángela Santos y Pino Alosa, entre otros. Debutó como profesional en el Ballet de Víctor Ullate (1988-1996), siendo el único bailarín aún en activo del estreno de la compañía en el Teatro Arriaga, fechado el 28 de abril de 1988. Cuando emprendió su carrera en solitario, entró a formar parte del Australian Ballet (1997-1999), primera de las muchas compañías internacionales de los cinco continentes con las que ha colaborado a lo largo de su trayectoria.

FRANCIA, ITALIA Y RUSIA, SUS EJES. Su carrera internacional como intérprete se ha nutrido principalmente de tres fuentes: su relación con la escuela francesa a través de Charles Jude y su larga colaboración con el Ballet de la Ópera de Burdeos (2002-2016), donde ostentó la categoría de ‘étoile’ durante una década; su relación con la escuela italiana mediante Carla Fracci y su colaboración como primer bailarín invitado con el Ballet de la Ópera de Roma (2002-2012); y su reconocida admiración por la escuela rusa y su trato cercano con Yuri Grigorovich, gracias al que protagonizó uno de los mayores hitos de su carrera al convertirse en primer bailarín no ruso en bailar en rol protagonista de Iván el Terrible en el Palacio Estatal del Kremlin, en 2004, y cuya capacidad es de 6.000 espectadores.

COMPAÑÍAS DE CINCO CONTINENTES. Además, ha bailado como invitado en numerosos espectáculos y giras con multitud de compañías internacionales de los cinco continentes como el Ballet Nacional de Cuba, La Scala de Milán, el Scottish Ballet, Ballet Nacional de Lituania, Ballet del Kremlin, Ballet Argentino de Julio Bocca, Teatro San Carlos de Nápoles, Ballet de la Arena de Verona, Atterballetto, el Ballet del Teatro de Ekaterimburgo, Ballet Estatal de Georgia, Ballet del Teatro Estatal de Bashkiria, Ballet del Teatro de Kazán, Ballet Nacional de Hungría, Ballet Nacional del Teatro de la Ópera de Sofía, Ballet Nacional Sodre de Uruguay, Ballet Nacional de Venezuela, Ballet de la Ópera de Leipzig, Ballet Nice Méditerranée, Ballet de la Ópera de Limoges y Ballet de la Ópera de El Cairo.

VERSATILIDAD EN EL REPERTORIO. La versatilidad es una de sus características como intérprete cuyo amplio repertorio es capaz de abordar con solvencia roles clásicos, neoclásicos y contemporáneos. Ha interpretado todos los grandes clásicos de repertorio en muy diversas versiones. La crítica también ha resaltado su interpretación en roles neoclásicos en obras de George Balanchine y también en piezas de coreógrafos de los Ballets Rusos como Michel Fokine, Serge Lifar y Léonide Massine. También ha bailado piezas de creadores contemporáneos como Hans van Manen, Rudi van Dantzig, Nils Christe, William Forsythe, Jiří Kylián, etcétera. Además, numerosos coreógrafos han creado papeles para él como Charles Jude, Lorca Massine, Víctor Ullate, Micha Van Hoecke y Paul Chalmer, entre otros.

PREMIOS INTERNACIONALES. En cuanto a premios y distinciones, Igor Yebra ha obtenido diversos galardones y nombramientos a lo largo de su carrera profesional. En sus inicios profesionales, cosechó el Gran Premio del Concurso de Eurovisión para Jóvenes Bailarines, celebrado en París en 1991. Posteriormente, se alzó con el Segundo Premio del Concurso Maya Plisetskaya y con el Premio Especial del Público en San Petersburgo. Asimismo, en Italia, ha conseguido el Premio ‘Danza & Danza’ al ‘Mejor Bailarín’ de 1996, el Premio Léonide Massine en 2003 y el Premio del Ministerio de la Cultura Italiano Gialino d`Oro, otorgado en Roma en 2010. Como distinciones honoríficas, en 2009, fue designado miembro del Consejo Internacional de la Danza de la Unesco y su ciudad natal, le nombró Ilustre de la Ciudad de Bilbao, en 2010, entre otros muchos reconocimientos y premios recibidos por su trayectoria profesional.

COREÓGRAFO. Debutó como coreógrafo con la ópera Il signore Bruscchino y ha realizado creaciones para las óperas La Traviata, Carmen, Aída, el musical El padre Arrupe, y de suites sobre los ballets clásicos El Cascanueces Suite, Carmen Suite Ballet, además del ballet infantil Pipi Bailarina. También colaboró creando la parte coreográfica de la obra Memorias de Adriano del director escénico italiano Maurizio Scaparro. Finalmente, remarcar que fue el creador de la coreografía El Cisne XXI, versión masculina de La muerte del cisne, que ha interpretado a nivel nacional e internacional en multitud de galas, en las que ha cosechado un gran éxito. Actualmente, Igor Yebra continúa con su carrera internacional como estrella.

Consciente de la importancia de una enseñanza de calidad, Igor Yebra fundó su propia escuela de danza en Bilbao en 2006. Otra faceta a destacar de Igor Yebra es la creación de sus propias coreografías, bailadas por los mejores ballets de Europa.  Es un profesional de una enorme trayectoria en diferentes países del mundo, que mantiene sus facultades de bailarín y de un rigor impecable como profesor y director, trabajador incansable y de un trato exquisito y amable, que le va a venir muy bien al Ballet Nacional del SODRE.