ExposicionesLAB_17 CAMPO

LAB_17 CAMPO / Luis Fabini: Vaqueros de América

Inauguración Martes 14 de marzo de 2017 / 19 hs.
Del 14 de marzo hasta junio 

“Yo fui en busca del gaucho y sin proponérmelo salí a mi propio encuentro . Estas fotografías son el resultado de este doble descubrimiento”.
Luis Fabini  

El fotógrafo uruguayo Luis Fabini inaugura el LAB17_Campo  en el Centro Cultural de España en Montevideo con la muestra: Vaqueros de América, con la que destinó diez años de su vida  a investigar y recorrer América de Sur a Norte y retratar a los vaqueros de países como Chile, Brasil, Uruguay, Ecuador, México, Estados Unidos y Canadá.
En Canadá y Estados Unidos se lo conoce por Cowboy, en Méjico es el Charro, en Colombia y Venezuela es el Llanero, en Ecuador es el Chagra, en Perú es el Chalán y en Chile es el Huaso. Brasil tiene al Gaúcho, al Pantaneiro y al Vaqueiro, y en Uruguay y Argentina le llaman Gaucho.

Luis Fabini destinó una década a retratarlos en este proyecto llamado Vaqueros de las Américas que se refleja en una publicación con la que ha recorrido diferentes rincones del mundo donde nos ofrece su visión de la forma de vida del singular tipo humano que es el Gaucho.

Una obra en la que se presenta la vida de estos hombres a caballo, en su entorno más cotidiano, en paisajes únicos que llevan a un viaje hacia el corazón de la vida rural. Fabini convivió durante meses con gauchos de toda América, adentrándose en sus costumbres, formas de ver el mundo, de relacionarse con el entorno, con los animales, de vivir su libertad,… Fabini documenta con sus fotografías lo que queda de de aquellos hombres y lo que hoy significa ser un Gaucho.

luisfabini.net

 

El gaucho existe. Anda del Río Negro hacia el Norte, en las regiones menos habitadas del Uruguay. Zona de basalto, de parajes desolados, donde la mirada se pierde por extensiones de tierra intocada y grandes espacios abiertos que exigen al espíritu esas mismas dimensiones.
Luis Fabini
 

Luis Fabini (Montevideo, 1965) su vida transcurrió entre América del Sur, Europa y Estados Unidos. Su interés en la fotografía despertó cuando su padre le regaló una cámara durante una travesía que ambos emprendieron a través de los Andes. A sus veinte años trabajó como guía de trekking y fotógrafo en Sudamérica, luego dirigió y produjo documentales y más tarde trabajó como fotógrafo de moda y viajes. Sus fotografías han sido expuestas en exposiciones individuales en Brasil, Japón, Uruguay y Estados Unidos.

Un día, compartiendo unos mates con un gaucho viejo, le pregunté: “¿Qué es el gaucho?”. Luego de un largo silencio me dijo: “El gaucho es el terrón que pisa”. Lo comprendo al instante: el hombre se crea a semejanza de lo que hace. Es uno con lo que hace. Sus palabras quedaron resonando en mí y no solo se convertirían en el pilar de mi trabajo también serían mi inspiración y brújula al embarcarme en este trayecto de diez años por el norte y sur de América, fotografiando los diferentes grupos de hombres de a caballo del continente americano.
Luis Fabini

 

Los Laboratorios del CCE, se proponen como un ámbito para reflexionar sobre algunos de los temas mas significativos y urgentes de la sociedad contemporánea. En esta edición el laboratorio_17/Campo se va a centrar en la vida fuera de las ciudades. Les proponemos acercarnos a lo que llamamos el interior del país, ese espacio cuasi deshabitado que es parte de nuestra cultura y de nuestra tradición, pero que es también el polo productivo de un país agropecuario.

Hablar del campo, nos lleva a pensar en la producción de alimentos, uno de los temas prioritarios a nivel internacional, reflexionar sobre el uso del agua, del territorio, sobre los usos y la producción energética, o la relocalización rural-urbana. De la contaminación y el cambio climático, de la finitud de los recursos naturales y de responsabilidades éticas que exceden nuestro tiempo vital. También nos invita a pensar en las tradiciones y los oficios y en los cambios que se suceden a partir del avance tecnológico. Explorar cuestiones de género, el rol de la mujer y su aporte económico, la desigualdad, la educación, la inserción laboral, el crecimiento y la movilidad social. No podemos dejar de considerar la ilusión del campo, la ensoñación metafísica de volver a lo esencial, de conectarnos con la naturaleza y alejarnos de esas ciudades que tanto ansían unos y que a tantos desplaza.