Artes Visuales y Nuevos Medios

Presentación de “Bralantida”, el fotolibro de Diego Vidart en el CCE

Miércoles 13/09/2017 – 19hs.

El vínculo entre pasado y presente ha sido crucial para pensadores e investigadores durante cientos de años. Ese vínculo también ha sido importante para la práctica fotográfica de Diego Vidart. A través del uso de imágenes de diapositivas encontradas, el fotógrafo uruguayo aborda el tiempo y el azar y cómo se reflejan en la fotografía.

Brlantida es la única palabra encontrada en las cajas de diapositivas que Diego ha estado recogiendo durante muchos años. La palabra fue creada a partir de la superposición de dos etiquetas que con el uso, movimiento y tacto, reveló una nueva palabra, pero su origen es desconocido por el fotógrafo.


Este proyecto nació de miles de historias recuperadas de diapositivas. Brlantida está compuesta por 27 imágenes, y hasta ahora, sólo tiene una narrativa editorial. No es un libro convencional: está diseñado como una carpeta con 9 hojas sueltas acompañado por un texto académico de Ivan Semeniuk escrito para el New Scientist. Elementos importantes como el tiempo y la oportunidad son fundamentales en este proyecto. El objetivo de este proyecto es hacer que los espectadores se detengan ante una serie de fotografías sin motivo aparente, para encontrar imágenes recuperadas de una persona desconocida.

“Encontraron evidencia de varios conjuntos de ecos de luz que rizaban a través de manchas de polvo en el norte de la Vía Láctea. Los ecos parecen provenir de dos lugares distintos en el cielo, uno correspondiente a la posición conocida de la supernova de Tycho y el otro a Cassiopeia A, los cuales son ahora sólo nubes de material ionizado …
…Los descubrimientos son más que una curiosidad astronómica. Los ecos de la supernova de Tycho deben verificar exactamente qué tipo de explosión causó y ayudar a reconstruir la secuencia de eventos que condujeron a la brillante corona de gas que quedó en el mismo lugar hoy.
El vínculo entre el pasado y el presente es aún más crucial para Cassiopeia A, que explotó en algún momento después de 1660, pero no se registró, presumiblemente porque su brillante flash fue oscurecido por el polvo. Su remanente fue detectado por primera vez por los astrónomos de radio británicos en 1947.”

Semeniuk, I. Light echoes show Tycho’s supernova as it looked four hundred years ago. New Scientist. 1/26/2008, Vol. 197 Issue 2640, p16.

 

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